10 Mandamientos de Steve Jobs para los Emprendedores – Primera Parte

LOS 10 MANDAMIENTOS DE STEVE JOBS PARA LOS EMPRENDEDORES PRIMERA PARTE

1.- Hacer lo que nos apasiona

¿Cuántas veces nos hemos sentido «atrapados» en trabajos que no nos aportan nada más que un sueldo (a veces que no da ni para vivir)? Si tenés que pelear con vos mismo cada mañana para levantarte de la cama e ir a la oficina, es posible que tengas un problema.

La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo encontraste, seguí buscando. No bajés los brazos.

Entonces ¿vas a desperdiciar tu vida trabajando en algo que no te llena? Todos tenemos que comer y que pagar el lugar donde vivimos, pero mientras tenés que trabajar en algo que no te llena, no dejes de soñar en lo que realmente querés hacer y cuando lo sepas, cuando tengas clara tu idea, dejalo todo y dedicate a ella.

2.- Seguir a tu intuición

Seguir sus instintos le dio un conocimiento que luego aplicó y se convirtió en uno de sus valores diferenciales.

Una clave más para los emprendedores: Hacé las cosas que te gustan, aunque de momento no sepas por qué te atraen. No sabés si unas clases de cocina que hoy ves como un hobby, en unos años te darán la clave de tu emprendimiento. Además, las actividades de corte artístico y que estimulen la creatividad siempre deben ser bienvenidas, aunque lo tuyo sea pasarte la vida liquidando impuestos, realizando demandas, programando etc. No te cortés las alas: Seguí tu intuición.

3.- Investigar, observar, investigar…

La investigación es fundamental para emprender: Debés aprender del sector en el que te querés mover, detectar a la competencia y estudiarla, comprender al mercado para poder dirigirte a él de la mejor manera. Si tenés una idea de emprendimiento en mente es fundamental que detectes a la competencia, que la investigues, que veas como hace las cosas, en qué acierta y en qué se equivoca.

Cuentan que a la hora de diseñar los folletos comerciales de Apple, Jobs estudió en detalle el uso que Sony hacía de los tipos de letra, la maquetación y el papel con un peso determinado. Además, cuando llegó el momento de diseñar la caja de cartón para el primer Mac, estuvo paseando por el aparcamiento de Apple fijándose con atención en las carrocerías de los automóviles alemanes e italianos.

«Puedes preguntarle a los clientes qué es lo que quieren y después intentar dárselo. Para cuando lo tengas construido, ellos querrán algo nuevo», decía Jobs.

La observación es fundamental para los emprendedores: Te da una visión privilegiada del entorno que te permite detectar necesidades de mercado que están adormecidas, que la gente ni siquiera sabe que tiene… He ahí una de las enseñanzas de Jobs:

¿Cuántos necesitábamos iPad? Ahora las tablets son parte fundamental de nuestro equipamiento tecnológico.

4.- Fichar a los mejores

Un tema importantísimo para los emprendedores: La selección de su equipo de trabajo. Jobs siempre se preocupaba por reclutar a los mejores: Contrató al arquitecto Ieoh Ming Pei para que diseñara el logotipo de NeXT y reclutó a Mickey Drexler, de Gap, para que formara parte del consejo de administración de Apple con vistas al lanzamiento de la cadena de tiendas de la compañía.

Este consejo es necesariamente útil cuando comenzamos un emprendimiento. Un emprendedor no puede (ni tiene porqué) saber de todo. Si bien es necesario que conozcamos el mundo en el que nos vamos a meter, sea éste el tecnológico, el productivo, etc., es prácticamente imposible que dominemos todas las áreas.

Por eso la importancia de hacer asociaciones estratégicas, donde si tu fuerte es la venta, busques a alguien que sepa de modelo de negocio, de validación, branding, marketing, contabilidad, finanzas, y te ayude a descubrir tus clientes, validarlos, crearlos, por ejemplo.

5.-Mantener al comienzo un número reducido de colaboradores y una buena relación

Jobs decía que solo podía acordarse de cien nombres, así que manejaba la plantilla en ese número para tener una mejor relación con cada uno de los trabajadores con que contaba. Esto implica acordarse las particularidades y conocer las preocupaciones y motivaciones de cada uno.

Tener una relación más cercana con colaboradores, los hará sentirse parte del proyecto, seducirlos con la idea que mueve el negocio, comprometerlos con los resultados.

En el caso de los emprendedores es un error común: se endeudan para contratar personal y crean de la nada una plantilla (y una nómina que pagar) sin que el proyecto aún camine y produzca beneficios para pagar este costo…

En otros casos, al no tener el presupuesto para contratar, aparece la «brillante idea» de ir por la vida reclutando a amigos y familiares, que sentimos saben más que nosotros de determinadas actividades, les contamos la idea, los entusiasmamos, los enamoramos y los subimos al barco. ¡Cuidado! Hay que saber apoyarse en quiénes saben más que nosotros, pero en su justa medida: Estas asociaciones pueden acabar con amistades y hacer pelear a las familias.

Se debe formar un equipo mínimo capaz de sacar adelante el proyecto, y a medida que la startup lo requiera, podrás incorporar a los «profesionales de tus sueños”.

La semana próxima compartiremos la segunda parte de este interesante artículo!

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